Mi cuerpo estaba raro, empecé a sentir unas agruras cosa rarisima en mi, las venas de mis senos se marcaban un poco más... y al llegar el segundo dia de retraso, no fue necesario ir al médico ni comprarme un predictor (qué por cierto fallan) yo sabia, estaba segura TENIA UN BEBÉ EN MI VIENTRE.
La emoción me embargaba, no sabia que hacer porque al final, era solo instinto e intuición mas debía esperar un tiempo prudente hasta confirmarlo, quise esperar al menos dos semanas para irme a analizar y decírselo a mi esposo, pero no fue posible pues estaba yo tan contenta, tan feliz que hablé...
Antes de que terminara la segunda frase, él y un buen amigo nuestro fueron por una prueba de embarazo, jejeje no de esas que fallan era de otra marca, ahora no la recuerdo lo que si recuerdo fue que tras entrar al baño con ella en tan solo un minuto el circulo se puso del color que confirmaba mi embarazo, las lágrimas brotaron de mis ojos y de los de él, un hijo.
Sabes lo que significa estar embarazada, físicamente hablando? mmm pues yo escuché mil cosas, que si los mareos, los calambres, el paño, las hemorroides (ah!!! que horror!), el insomnio, la incontinencia, el mal humor y muchos etcéteras. Pero para mi eso sólo fue un mito, un cuento, una leyenda urbana, pues no hubo época más maravillosa en mi vida (salvo el primer año de vivir con el responsable de mi embarazo) mi mirada era tan dulce, mis ojos brillaban tal como si fueran de muñeca, mi cabello era el más sedoso, brillante y dócil (situación dificilísima, considerando que el agua de león, gto. esta muy clorada) mi piel! no, no, no, mi piel era suave, lozana, como de niña tal vez.
En cuanto a mi dormir, pues la verdad es que siempre padecí un poco de insomnio, al menos me costaba como una hora y media poder conciliarlo, pero en cuanto tuve a mi bebé dentro, empecé a dormir como una bendita, bastaba con poner la cabeza en la almohada para viajar a los brazos de Morfeo y más allá
Mi hermana me había dicho que el curso psicoprofilactico (creo que así se escribe), les dijeron que eso de los antojos era puro chantaje de las futuras madres para llamar la atención de los %"%$#% maridos que en el momento que las ven con forma de globo olvidan los deseos lujuriosos que les provocaban y que la final por esa razón ellas terminan con la cintura de gallina. Total que me dijo que era puro choro... pero nooooooo!!! al estar embarazada mi cuerpo empezó a desarrollar una compulsiva necesidad por mangos con chile y limón o papas sabritas con limón y salsa tajin (me deben la publicidad), y los ascos no, no, no!!! que cosa, aunque he de confesar que no fueron muchos, eran como curiosos, pues no había algo que en particular me provocara asco pero el tan sólo pensar que tenia que prepara algún alimento, cualquiera, ah!!! nauseas; o por ejemplo al lavarme los dientes no podía ver la coladera jajajaj inevitable arqueada pero el colmo de esto fue la terrible nausea que me provocaba el vapor del agua caliente mientras me bañaba es decir a diario. Lo peor de todo es que estos terribles momentos me ocurrieron al final de mi embarazo, con tamaña panzota pues era espantoso. Sin embargo la sensación de vida dentro de mi, me hacia olvidar cualquier malestar, los movimientos de mi bebé en el vientre, algo tan parecido a una colitis nerviosa pero sin dolor.
Fueron las 40 semanas más dulces de mi vida, aunque he de confesar que en algunos momentos me ponía tristona por la ausencia de mi Doña Malena, pero en fin por lo demás fue hermoso... hasta el día del nacimiento. Fui a mi consulta de seguimiento al H. IMSS en donde un individuo con pinta de bodeguero que se ostentaba como gineco obstetra, me dijo que mi niño estaba volteado y que habría que esperar una semana más para ver si se acomodaba y que naciera por parto normal, aun cuando en la radiografia claramente se observaba que mi estructura osea no daba para eso, pues contrario a lo que el tamaño de mis cadera podrían indicar, mis huesos pélvicos son estrechos, por lo que jamás habría podido nacer por esa vía.
Total, fui con "cachetes" mi ginecólogo particular y tras un ultimo ultrasonido me dijo, que nel que no podía esperar más pues mi placenta estaba calificándose, mi bebé estaba en riesgo así que mi amiga Claudia se puso la capa y con sus super poderes y super contactos en menos de dos horas ya me había conseguido cirujano, pediatra y hospital. A las 12:45 entré a quirófano, una hora más tarde escuché el llanto de mi bebé, pregunté ¿qué fue, qué fue? pues aunque mi instinto me decía que era un niño quise asegurarme, -Un hombresito, madre- me respondió el anestesiólogo. Me dormí.
Ocurrieron muchas cosas al otro día, sin embargo lo más importante fueron dos momentos, cuando me llevaron a Aldo y le di pecho por primera vez y cuando por fin me indicaron que me pusiera de pie, lentamente me senté moví mi cuerpecillo suavemente para bajar las piernas, cada movimiento me resultaba sumamente doloroso, los puntos en mi estomago me llegaban hasta el cerebro. puse los pies en el suelo, me incorporé y... zaz!!! por poco me desmayo, tanta lentitud y tanto cuidado valió gorro pues de un salto me regresé a la cama para no caer al piso el dolor obvio fue mega. Tomé aire con lágrimas en los ojos, volví a intentarlo esta vez lo logré aunque al ponerme de pie un dolor agudisimo me atravesó, un par de lágrimas se me escaparon y un pensamiento me invadió -No vuelvo a tener hijos!!- entonces cierro los ojos y recuerdo su carita tomando leche de mi. -No, mejor si, quiero otro bebé-
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