viernes

Bajo la lluvia

Te pienso, hoy al paso de las horas, de los días,
de las semanas, de los meses... del tiempo,
de este bendito tiempo que no trae el olvido. Te pienso.

Recuerdo tu beso, ese primer beso que no pudiste contener
a pesar del lugar y de la gente que nos rodeaba ese beso
interminable, indescriptible, inolvidable.

Recuerdo todo lo que sucedió después, en especial
esa sensación de estar nuevamente en plena adolescencia,
de salir huyendo de ese lugar público por pudor, ya que
el rubor por la exitación que me invadía y la humedad
que se mostraba en tu pantalón parecían inocultables.

Esa misma sensación permaneció al sentirme en tus brazos
bajo la lluvia, con tu boca nuevamente en mi boca y tu lengua
bailando a tan maravilloso ritmo con la mia.

Cuánto tiempo duró ese beso? eso si no lo tengo por cierto
más sí tengo claro qué se interrumpió por la sorpresa de
sentir tu mano bajo mi pantalón, cuánto más grande habría sido,
si en ese momento me hubiera percatado del que ese simple
contacto porvocó un orgasmo en ti.

El tiempo se agotaba, al fin y al cabo, el plan original
era vernos al dia siguiente, sin embargo con premura y todo,
ese encuentro fue un maravilloso preludio a la magia
que viviríamos al otro dia en la habitación de un hotel.